Comentarios de los visitantes sobre este artículo
difamación injustificada, por
j.m.henriquez (13/09/2008)
Cierto que el carbón fué y sigue siendo una fuente de energía fundamental para la humanidad. Es barato, abundante, bien distribuido, y seguro. Si se accidenta un buque carbonero no pasa nada; si se accidenta un petrolero tenemos un desastre ecológico, si lo hace uno que cargue combustible o desecho radiactivo, Dios nos libre.
La tecnología del carbón es sencilla, fácil de implementar, archiconocida. Una generadora a carbón puede ser de cualquier tamaño, y siempre será la opción más económica, tanto para montarla, para operarla, o para desmontarla.
El problema parece ser estético: a nadie le gusta ver una chimenea humeando negro. Pero el negro del humo es un material sólido finamente particulado; el hollín, es decir carboncillo. Se elimina reinyectando los gases a la cámara de combustión, o filtrando el humo de alguna manera. El problema puede ser de costo, pero no es de tecnología. El potencialmente más nocivo gas de chimenea, anhídrido sulfuroso, se puede recuperar y procesar para la obtención de ácido sulfúrico; una tecnología suficientemente conocida. El muy venenoso monóxido de carbono CO, sólo se produce cuando la combustión ha sido incompleta, y el muy beneficioso dióxido de carbono CO2, (el alimento de todas las plantas fotosintéticas, y por extensión, de toda la vida animal del planeta), no se puede evitar, aunque sí se podría recuperar y envasar para su comercialización (esto es una estupìdez, porque el CO2 en la atmósfera es como un fertilizante gratuito que beneficia a todos los cultivos, pero podría ser lo "políticamente correcto", y quizá si hasta se financie). Ambos son invisibles e inodoros. El resto será principalmente vapor de agua.
El otro desecho, la escoria, es un material inerte, que se usa en rellenos, o en subsuelo para jardines, etc.
Ante esto, se agita un fantasioso "cambio climático"; la gran superstición del postmodernismo. Cualquier evento que ocurra desde una lluvia hasta una sequía, puede ser atribuida sin más al supuesto "cambio climático", que existe en los delirios de los fundamentalistas y en la propaganda.
La verdad es que el carbón se hace comparativamente más económico, y la electricidad es la energía del desarrollo. Y si todos los paises nos vamos desarrollando, las materias primas se irán haciendo relativamente más caras, -como ha ocurrido-, y eso al parecer asusta y molesta al primer mundo.
propaganda contra el carbón, por
j.m.henriquez (13/09/2008)
Cierto que el carbón fué y sigue siendo una fuente de energía fundamental para la humanidad. Es barato, abundante, bien distribuido, y seguro. Si se accidenta un buque carbonero no pasa nada; si se accidenta un petrolero tenemos un desastre ecológico, si lo hace uno que cargue combustible o desecho radiactivo, Dios nos libre.
La tecnología del carbón es sencilla, fácil de implementar, archiconocida. Una generadora a carbón puede ser de cualquier tamaño, y siempre será la opción más económica, tanto para montarla, para operarla, o para desmontarla.
El problema parece ser estético: a nadie le gusta ver una chimenea humeando negro. Pero el negro del humo es un material sólido finamente particulado; el hollín, es decir carboncillo. Se elimina reinyectando los gases a la cámara de combustión, o filtrando el humo de alguna manera. El problema puede ser de costo, pero no es de tecnología. El potencialmente más nocivo gas de chimenea, anhídrido sulfuroso, se puede recuperar y procesar para la obtención de ácido sulfúrico; una tecnología suficientemente conocida. El muy venenoso monóxido de carbono CO, sólo se produce cuando la combustión ha sido incompleta, y el muy beneficioso dióxido de carbono CO2, (el alimento de todas las plantas fotosintéticas, y por extensión, de toda la vida animal del planeta), no se puede evitar, aunque sí se podría recuperar y envasar para su comercialización (esto es una estupìdez, porque el CO2 en la atmósfera es como un fertilizante gratuito que beneficia a todos los cultivos, pero podría ser lo "políticamente correcto", y quizá si hasta se financie). Ambos son invisibles e inodoros. El resto será principalmente vapor de agua.
El otro desecho, la escoria, es un material inerte, que se usa en rellenos, o en subsuelo para jardines, etc.
Ante esto, se agita un fantasioso "cambio climático"; la gran superstición del postmodernismo. Cualquier evento que ocurra desde una lluvia hasta una sequía, puede ser atribuida sin más al supuesto "cambio climático", que existe en los delirios de los fundamentalistas y en la propaganda.
La verdad es que el carbón se hace comparativamente más económico, y la electricidad es la energía del desarrollo. Y si todos los paises nos vamos desarrollando, las materias primas se irán haciendo relativamente más caras, -como ha ocurrido-, y eso al parecer asusta y molesta al primer mundo.
propaganda contra el carbón, por
j.m.henriquez (13/09/2008)
Cierto que el carbón fué y sigue siendo una fuente de energía fundamental para la humanidad. Es barato, abundante, bien distribuido, y seguro. Si se accidenta un buque carbonero no pasa nada; si se accidenta un petrolero tenemos un desastre ecológico, si lo hace uno que cargue combustible o desecho radiactivo, Dios nos libre.
La tecnología del carbón es sencilla, fácil de implementar, archiconocida. Una generadora a carbón puede ser de cualquier tamaño, y siempre será la opción más económica, tanto para montarla, para operarla, o para desmontarla.
El problema parece ser estético: a nadie le gusta ver una chimenea humeando negro. Pero el negro del humo es un material sólido finamente particulado; el hollín, es decir carboncillo. Se elimina reinyectando los gases a la cámara de combustión, o filtrando el humo de alguna manera. El problema puede ser de costo, pero no es de tecnología. El potencialmente más nocivo gas de chimenea, anhídrido sulfuroso, se puede recuperar y procesar para la obtención de ácido sulfúrico; una tecnología suficientemente conocida. El muy venenoso monóxido de carbono CO, sólo se produce cuando la combustión ha sido incompleta, y el muy beneficioso dióxido de carbono CO2, (el alimento de todas las plantas fotosintéticas, y por extensión, de toda la vida animal del planeta), no se puede evitar, aunque sí se podría recuperar y envasar para su comercialización (esto es una estupìdez, porque el CO2 en la atmósfera es como un fertilizante gratuito que beneficia a todos los cultivos, pero podría ser lo "políticamente correcto", y quizá si hasta se financie). Ambos son invisibles e inodoros. El resto será principalmente vapor de agua.
El otro desecho, la escoria, es un material inerte, que se usa en rellenos, o en subsuelo para jardines, etc.
Ante esto, se agita un fantasioso "cambio climático"; la gran superstición del postmodernismo. Cualquier evento que ocurra desde una lluvia hasta una sequía, puede ser atribuida sin más al supuesto "cambio climático", que existe en los delirios de los fundamentalistas y en la propaganda.
La verdad es que el carbón se hace comparativamente más económico, y la electricidad es la energía del desarrollo. Y si todos los paises nos vamos desarrollando, las materias primas se irán haciendo relativamente más caras, -como ha ocurrido-, y eso al parecer asusta y molesta al primer mundo.
Comente este artículo